
“Existe un síndrome de monster truck y la gente va a decir ‘esto es una estupidez’ dentro de poco tiempo”, dijo Savander luego del anuncio de la llegada del Lumia 900 a Europa en el MWC12 en Barcelona. “Se dificulta decir cuándo ocurrirá, pero los avances son conforme podamos crear nuevas tecnologías, no sólo sobre hacer pantallas más grandes”.
Vamos, amiguito: esta declaración puede servir ahora que Nokia no tiene cómo competir con dispositivos de gran pantalla de fabricantes como Samsung o LG, pero de ahí a condenarlo como “estúpido” es una mala estrategia, considerando que en breve podría ser la finlandesa quien se aventurase con un “phablet”, ¿no?
De momento, Nokia Lumia ofrece pantallas de 4,3 pulgadas, mientras que algunos competidores se arriesgan con desarrollos de pantallas que miden entre 4,6 y 5,3 pulgadas. Según Savander, se trata de mantener la naturaleza del móvil, pues si se le agranda la pantalla “entonces se convierte en una tableta”.