
Al igual que muchas de las máquinas de las que el dispositivo toma el nombre, el Caterpillar CAT B10 ha sido diseñado para resistir rayaduras, polvo y agua, obteniendo la certificación IP67 que lo autentifica como complemento adecuado para un conductor de bulldozer. Algo que, sin embargo, no sucede igualmente lo que a prestaciones se refiere.
El teléfono, que cuenta con una pantalla táctil de 3.2 pulgadas, cuenta con un procesador mononúcleo a 800 MHz, suficiente para operar con la versión 2.3.5 de Android, posiblemente actualizable a Android 4.0 Ice Cream Sandwich sin fecha aún confirmada. Quizás la cámara de 5 megapíxeles sea el aspecto más relevante de un dispositivo que verá la luz a nivel mundial a finales del próximo mes de mayo con un precio que rondará los 500 dólares (unos 380 dólares).