
Ive, quien forma parte de Apple desde los noventa, jugó un papel relevante en la recuperación de la crisis que la empresa de Steve Jobs atravesó hace un par de décadas. Con sus aportes para la creación de la iMac, Ive se convirtió en persona clave para la compañía que tiempo después vería en él un diseñador estrella capaz de crear importantes contribuciones para que dispositivos como el iPod lograsen ser como los conocemos hoy en día.
No es la primera vez que Ive gana la venia de la corona inglesa. En 2006 la Reina Isabel II le otorgó el título de Comandante de la Orden del Imperio Británico. Años después, el mundo tendría en sus manos equipos como el iPhone y la iPad, en los cuales también está presente el ingenio de Jonathan Paul Ive.
Sus méritos, en palabras de la cónsul general británico en San Francisco, Priya Guha, trascienden sus contribuciones de diseño industrial: “Su trabajo ha transformado las vidas de una generación, revolucionando la manera en que la gente se relaciona con la tecnología”.