
El mercado del sistema operativo de Microsoft ha crecido un 36% en cuanto a número de terminales, pasando de 2 a 2.7 millones en ese tiempo en el que Nokia se ha hecho con casi un millon de ese total, alcanzando el 33% del mercado mundial de Windows Phone 7.
Esto certifica por un lado la buena acogida de la gama Lumia (con el Lumia 800 a la cabeza) a este lado del Atlántico sobre todo, y por otro la ya previsible recesión de terminales por parte de otras marcas recelosas del acuerdo Nokia-Microsoft firmado en su día en torno a Windows Phone 7.
Además, las conclusiones dejan un poco mal para a HTC, que por un lado ve cómo pierde mercado con Windows Phone por la irrupción de Nokia y por otro va sintiendo la amenaza en el mundo Android con el éxito de Samsung que incluso le ha quitado la “licencia” como fabricante de los Nexus de Google temporalmente.
