
A eso hay que sumarle además una cámara trasera de 5 megapíxeles con flash LED y una cámara frontal capaz de capturar vídeo HD. También ofrecería Wi-Fi, Bluetooth 3.0, un puerto HDMI, conectividad 3G y una ranura para tarjetas de memoria microSD. En la parte negativa se encontraría el peso, de 650 gramos, motivado sin duda por su batería de 9.800 mAh, que permite disfrutar de hasta 10 horas de reproducción de vídeo.
El sistema operativo que movería esta pequeña bestia sería Android, pero todavía no está claro si sería Honeycomb o si llegaría ya con Ice Cream Sandwich. Espero que lo segundo, porque sería una lástima tener un hardware así de potente y no aprovecharlo con el último software disponible. Si Acer decide presentar esta tablet durante el CES 2012, que se celebra en Las Vegas a principios del próximo año, saldremos de dudas.