
El cambio ha sido por un formato más común, las tarjetas microSD. Trusted Reviews tiene la confirmación de Fortuné Alexander, el director de marketing global de Sony. El fin de un formato propietario que solo usa un solo modelo es buena noticia, comparable a la norma que obliga a todos los fabricantes a usar micro USB como medio para recargar la batería.
Seguramente la perdida de 358 millones de euros tendrá algo que ver, en tiempos de crísis es mejor por apostar por algo de mismas características mucho más barato.
Vía: Engadget