
El error está en la app de mensajería de Android y se sabe de él desde junio... pero sigue sin haberse resuelto. Este fenómeno se da aparentemente cuando recibes un mensaje mientras estás escribiendo otro; el sistema se confunde y cambia el destinatario del mensaje de salida por el remitente del que ha entrado, aunque a veces (como se ve en la captura de arriba) te siga diciendo que se lo has enviado a quien querías.
Lo inexplicable de este asunto es que Google le haya dado “prioridad media” a su resolución y que, de hecho, el bug haya sobrevivido a Gingerbread y al Nexus S. ¿Os ha pasado alguna vez? A mí nunca, pero también es cierto que en 2010 no habré mandado ni diez SMS.