
Ese coste exagerado se debe, por ejemplo, a su cuerpo hecho de oro puro (180 gramos) con diamantes de 45,5K y madera negra importada desde África. Además, cada una de las teclas está hecha con un único zafiro pulido y grabado con láser. Además de todo esto, el fabricante ha prometido que sólo hará tres de estos teléfonos.
Para los que tenemos un presupuesto más ajustado Gresso va a lanzar también una versión más simple llamada Gresso Luxor Las Vegas (esta vez sin el Jackpot) que “sólo” costará 20.000 dólares y que también contará con un cuerpo de oro y madera africana en el panel trasero, pero que no tendrá diamantes o teclado de zafiro.